Aunque parezca una broma digna de un republicano la noticia es bastante real: la crisis llega a la realeza. Sí, este verano nuestro querido Juan Carlos y compañía han decidido solidarizarse con el pueblo para mostrar que él también pone medios para paliar la crisis. Y se lo han tomado tan en serio que las medidas han afectado incluso al pienso de los perros de doña Sofía. Y es que no escatiman en reducir costes en los servicios más costosos que privilegiadamente disfrutan en la Zarzuela. Evidentemente me refiero al excesivo gasto de periódicos que consumen diariamente y al elevado consumo de zumo de limón que todas las mañanas toman en el desayuno teniendo limoneros naturales en el Palacio Real muertos de risa.
Y es que la crisis es algo muy serio. Desgraciadamente, este verano no disfrutaremos de la tan esperada foto de la familia al completo en Mallorca disfrutando de sus vacaciones en el yate que con cierto atine llamaron Fortuna, porque eso es lo que cuesta llenar el depósito -26000 euros- y tenerlo durante todo el año en perfecto estado. Así que, este verano en vez de navegar, por ejemplo 5 veces a la semana, lo harán unas cuantas horas menos, porque ya lo sabéis, la crisis afecta.
Vaya vacaciones más austeras les esperan a esta familia, son igualitas que las de un colega que acaba de perder el trabajo porque los jefes le han dicho que no es imprescindible tras 25 años de servicio a la empresa. Con 55 años y 2 hijos se ha visto en la calle con 900 euros de indemnización –lo que ahorra la Realeza en pienso para el perro- pero no importa, porque es consciente que el gobierno tomará medidas urgentes para resolver su situación. Porque si son capaces de gastar 1,3 millones de euros anuales –más gastos de restauración y mantenimiento, seguridad y servicio- para que los pobres reyes pasen unas vacaciones en el Palacete Marivent medio decentes, seguro que también echarán una mano a mi colega que tanto se lo ha currado durante años…. ¿O no?
Sobre mí
viernes 19 de junio de 2009
jueves 18 de junio de 2009
MI RETOÑO ANDALUZ

Reina la tranquilidad por las calles del sur.
El aire calmado, me trae recuerdos de ese rincón
escondido entre montañas y olivos.
Su nombre lo reconozco entre susurros,
es mi tierra que me invita a regresar.
Es pequeña pero grande es su historia.
Mi vida nació con ella y ahí me quiero quedar.
A veces, cuando estoy perdida,
ella me recuerda quien soy.
Yo soy ella, forma parte de mí.
Todo lo que sé se lo debo a ella,
los valores que aprendí,
la lealtad, el amor, el cariño y la amistad
vienen de ese escondrijo olivero.
El paraíso de mi vida, la esperanza de seguir,
todo viene de su ilusión por verme sonreír.
Añoro sus calles cuesta arriba,
mi escondite en los días lluviosos,
los secretos entre árboles tallados
que de niña he ido cultivando.
El sol abrasante de verano y
el frío estremecedor del invierno.
Añoro las caras conocidas que me dicen
buenos días todas las mañanas.
O las continuas llamadas por teléfono
que no para de sonar durante el día.
Sé que son cosas sencillas sin ningún misterio
pero que queréis que os diga Jaén es así.
No pretendo que lo entendáis,
Pero pensar en ella me hace feliz.
Esté donde esté
siempre estará conmigo
mi olivera hermosa,
mi retoño andaluz,
ese rincón escondido
llamado Jaén.
lunes 20 de abril de 2009
Ante la crisis hazte FP
Parece que los empresarios no escatiman en renunciar a empleados cualificados por otros de menor rango justificándolo como una necesidad para la empresa.
En 2008, la tasa de empleo de los ciclos formativos ha subido del 55% al 72% frente al 73% de los que optan por un título universitario. El matiz está en que más de la mitad de éstos últimos no son contratados para puestos de trabajo acordes a su formación, ni reciben una remuneración conforme a su nivel de estudios. Para más INRI, el 35 % de los universitarios que han acabado la carrera no consiguen un empleo hasta después de 6 meses de su finalización, aumentando así, la tasa de desempleo de los menores de 25 años hasta un 25%.
Entonces, ¿Cuál sería un candidato ideal para optar por un puesto medianamente decente para estos empresarios? Digamos que ahora ser universitario y altamente cualificado no se lleva, así que tendremos que ir a la otra cara de la moneda: los jóvenes titulados en un ciclo de Formación Profesional, sobre todo en el marco administrativo o técnico, ya que son los más rifados en esta lotería laboral.
Según las estadísticas el desempleo en este sector no llega ni al 5%, e incluso en muchos casos, se enfrentan a varias ofertas de empleo tras su finalización. Para los altos mandatarios, esto se debe a la productividad que ofrece este sector para salir de la “recesión” en la que estamos embaucados, aunque los más escépticos hablan de una cuestión de intereses, es decir, utilizan a jóvenes con menor grado formativo para ocupar puestos pertenecientes a universitarios para ahorrarse algún dinerillo.
Si esto es así, ¿de qué sirve que desde niños nos intente concienciar en que la formación es lo más importante, y que cuanto más cualificado estés más puertas abiertas tendrás en un futuro, si la tendencia laboral es a la formación rápida y segura? ¿Para qué tanto alboroto con el Plan Bolonia si el futuro está en la Formación Profesional?
Pero, ¿a caso no es la Formación Profesional una vía de integración laboral por si, posteriormente, decides finalizar tu formación con alguna carrera universitaria? ¿Por qué entonces se presenta como una alternativa a la Universidad, y no otro camino hacia ella?
Queramos o no, los universitarios siempre estaremos jodidos, ya se llame Plan Bolonia o FP, u otras alternativas más golosas para estos capitalistas que mueven el mundo laboral a su antojo. Así que sólo diré, sálvese quien pueda o si no meteros a FP.
En 2008, la tasa de empleo de los ciclos formativos ha subido del 55% al 72% frente al 73% de los que optan por un título universitario. El matiz está en que más de la mitad de éstos últimos no son contratados para puestos de trabajo acordes a su formación, ni reciben una remuneración conforme a su nivel de estudios. Para más INRI, el 35 % de los universitarios que han acabado la carrera no consiguen un empleo hasta después de 6 meses de su finalización, aumentando así, la tasa de desempleo de los menores de 25 años hasta un 25%.
Entonces, ¿Cuál sería un candidato ideal para optar por un puesto medianamente decente para estos empresarios? Digamos que ahora ser universitario y altamente cualificado no se lleva, así que tendremos que ir a la otra cara de la moneda: los jóvenes titulados en un ciclo de Formación Profesional, sobre todo en el marco administrativo o técnico, ya que son los más rifados en esta lotería laboral.
Según las estadísticas el desempleo en este sector no llega ni al 5%, e incluso en muchos casos, se enfrentan a varias ofertas de empleo tras su finalización. Para los altos mandatarios, esto se debe a la productividad que ofrece este sector para salir de la “recesión” en la que estamos embaucados, aunque los más escépticos hablan de una cuestión de intereses, es decir, utilizan a jóvenes con menor grado formativo para ocupar puestos pertenecientes a universitarios para ahorrarse algún dinerillo.
Si esto es así, ¿de qué sirve que desde niños nos intente concienciar en que la formación es lo más importante, y que cuanto más cualificado estés más puertas abiertas tendrás en un futuro, si la tendencia laboral es a la formación rápida y segura? ¿Para qué tanto alboroto con el Plan Bolonia si el futuro está en la Formación Profesional?
Pero, ¿a caso no es la Formación Profesional una vía de integración laboral por si, posteriormente, decides finalizar tu formación con alguna carrera universitaria? ¿Por qué entonces se presenta como una alternativa a la Universidad, y no otro camino hacia ella?
Queramos o no, los universitarios siempre estaremos jodidos, ya se llame Plan Bolonia o FP, u otras alternativas más golosas para estos capitalistas que mueven el mundo laboral a su antojo. Así que sólo diré, sálvese quien pueda o si no meteros a FP.
el espáñol del sigloXXI
El idioma de la madre patria está siendo objeto de miradas tendenciosas que persiguen acaparar el universo escrito. Mientras alardeamos de ser los más “progres” del siglo XXI, utilizamos el mismo leguaje sexista que el más “machista” de los hombres. Y es que señoras y señores el español es así de “cojonudo” y un “coñazo” para las mujeres que, para cuando alguien quiere alabarlas, tienen que medir sus palabras porque pueden acabar llamándolas mujeres de vida alegre, en vez de elogiar su inteligencia. Y mira que se han realizado SEMINARIOS para defender nuestra causa, pero claro como su segunda acepción en la Real Academia de la Lengua es “perteneciente o relativo al semen” han debido de pensar que las mujeres somos un poco “zorras”, en el buen sentido de la palabra, no me malinterpreten. Será que eso de ministros, ministras, maridos, maridas, perros y perras, es algo un poco ridículo ante tanto tópico machista.
miércoles 11 de marzo de 2009
razón estereotipada
La libertad desborda las fronteras de la vida

Cumplimos condenas que absorben nuestro tiempo, haciéndonos creer que no somos dignos de una existencia plena, sin límites ni estereotipos institucionalizados por la sociedad. La rutina marca nuestro quehacer diario sin permitir un margen de independencia social, sin desbarajustes que desequilibren la “estabilidad” de una vida plena, orientada por los comportamientos políticamente correctos que subordinan nuestra razón, haciéndonos poco a poco más incapaces de resolver nuestros conflictos existenciales por la mera dependencia del “qué dirán”.

Cumplimos condenas que absorben nuestro tiempo, haciéndonos creer que no somos dignos de una existencia plena, sin límites ni estereotipos institucionalizados por la sociedad. La rutina marca nuestro quehacer diario sin permitir un margen de independencia social, sin desbarajustes que desequilibren la “estabilidad” de una vida plena, orientada por los comportamientos políticamente correctos que subordinan nuestra razón, haciéndonos poco a poco más incapaces de resolver nuestros conflictos existenciales por la mera dependencia del “qué dirán”.
domingo 1 de febrero de 2009
mirar o no hacia otro lado
16 enero 2009
No sé como expresar lo que siento en este momento, quizás vergüenza por el comportamiento tan egoísta y cruel que a veces tengo que presenciar ante ciertas injusticias que la mala fortuna sentenció en algunos. Todo esto no viene por un repentino cargo de conciencia, todo viene tras una noche de risas con los amigos, celebrando el cumpleaños de Tere.
Íbamos todos juntos cantando, haciendo bromas y las típicas tonterías entre nosotros hasta que de repente la noche dio un giro inesperado. En plena calle, entre gritos y llantos presenciamos una pelea. Al principio sólo era insultos y voces pero luego esas bofetadas literarias se convirtieron en físicas. Miramos atónitos la escena, no sabíamos como actuar, sólo queríamos que parase, que la dejase en paz, pero el hombre seguía insultándola, le pedía dinero y le propinaba patadas… supongo que entenderéis la gravedad del asunto pero si os digo que la pelea era entre dos gorrillas la historia ya cambia. Y eso debió pensar la gente que al igual que nosotros estaba presente en la agresión. La actitud de esas personas si que era una verdadera bofetada hacia la dignidad de aquella mujer. Era frustrante ver como la gente comentaban el altercado entre risas, o exclamaban: ¡los mierdas gorrillas estos siempre armándola! Mientras se alejaban mirando hacia otro lado. Nosotros asustados llamamos a la policía pero para cuando llegó ya no había nada que mostrar, el hombre se había ido de rositas mientras ella daba vueltas desesperada y gritando impotente… no he visto algo tan desolador y frustrante a la vez. Pero claro, este tipo de cosas no importan porque se trata de gente que malvive en la calle, pidiendo dinero a las personas de bien por no rallarles el coche, siendo invisibles ante los ojos de la sociedad. No son nadie y a nadie les importan. Con esto no quiero que penséis que yo me considere diferente al resto, pero al menos he tenido la oportunidad, aunque sólo haya sido una vez, de hacer que una persona dejara de ser invisible con el simple hecho de no mirar hacia otro lado. Sin embargo, esto no ha conseguido callar las voces que me recuerdan que cada día se produce algo parecido en cualquier parte del mundo…
No sé como expresar lo que siento en este momento, quizás vergüenza por el comportamiento tan egoísta y cruel que a veces tengo que presenciar ante ciertas injusticias que la mala fortuna sentenció en algunos. Todo esto no viene por un repentino cargo de conciencia, todo viene tras una noche de risas con los amigos, celebrando el cumpleaños de Tere.
Íbamos todos juntos cantando, haciendo bromas y las típicas tonterías entre nosotros hasta que de repente la noche dio un giro inesperado. En plena calle, entre gritos y llantos presenciamos una pelea. Al principio sólo era insultos y voces pero luego esas bofetadas literarias se convirtieron en físicas. Miramos atónitos la escena, no sabíamos como actuar, sólo queríamos que parase, que la dejase en paz, pero el hombre seguía insultándola, le pedía dinero y le propinaba patadas… supongo que entenderéis la gravedad del asunto pero si os digo que la pelea era entre dos gorrillas la historia ya cambia. Y eso debió pensar la gente que al igual que nosotros estaba presente en la agresión. La actitud de esas personas si que era una verdadera bofetada hacia la dignidad de aquella mujer. Era frustrante ver como la gente comentaban el altercado entre risas, o exclamaban: ¡los mierdas gorrillas estos siempre armándola! Mientras se alejaban mirando hacia otro lado. Nosotros asustados llamamos a la policía pero para cuando llegó ya no había nada que mostrar, el hombre se había ido de rositas mientras ella daba vueltas desesperada y gritando impotente… no he visto algo tan desolador y frustrante a la vez. Pero claro, este tipo de cosas no importan porque se trata de gente que malvive en la calle, pidiendo dinero a las personas de bien por no rallarles el coche, siendo invisibles ante los ojos de la sociedad. No son nadie y a nadie les importan. Con esto no quiero que penséis que yo me considere diferente al resto, pero al menos he tenido la oportunidad, aunque sólo haya sido una vez, de hacer que una persona dejara de ser invisible con el simple hecho de no mirar hacia otro lado. Sin embargo, esto no ha conseguido callar las voces que me recuerdan que cada día se produce algo parecido en cualquier parte del mundo…
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